ayer mi despedida escribi.
sin culpar ni agradecer a nadie,
fui yo, hablando de mi sentir...de mi hacer.
hace varias lunas lo pienso y nada cambia
nada pasa para hacerme diferente pensar.
admiti, con mucho pesar, lo mucho que extraño
mi alma y cuerpo con caminos rojos marcar.
porque bien me hacia,
bien me sentia todo el dia.
tras las palabras escribir, intente dormir
pero no tuve resultados de aquello.
mi mente su cara veia en la pared,
sus caricas casi sentia en mi piel.
miedo senti, al tenerla frente a mi,
su nombre susurre y me estremeci como ayer
como siempre de hecho.
mi pecho duele mientras esto escribo,
planeado esta, necesito el valor,
el dolor para en mi cuello un nuevo camino rojo hacer