Daniel Omar Cignacco

La OntologĂ­a del Encuentro

En la curvatura de tus curvas
se abre una topología sin cerradura:
no hay llave, sólo tránsito—
la palabra deviene función de onda,
y se propaga, leve, sobre tu hombro
como un campo de luz no colapsado.

Mi alma no escribe:
entra en superposición si me miras,
indeterminada entre decir y ser;
y al fijarse en tu pupila
—acto mínimo de observación—
deviene canto.

Hay en tu aliento
una métrica que excede lo medible:
como si el universo redujera su escala
hasta caber en el intervalo
del aire compartido.

No escribo para enunciarte,
sino para habitar la frontera de fase
donde nuestra distancia es inestable,
y la belleza, por coherencia extrema,
se deshace en pura probabilidad.

Daniel Omar Cignacco  © 2026