Anoche te soñé, tan cerca y tan mía
la luna nos iluminaba con su luz
tu voz me decia palabras de deseo
y ardía en mi pecho la llama del amor.
Tús manos viajaban por mí piel desnuda
borrando del alma cualquier soledad
y el tiempo, rendido, se quedaba ciego
mirando tú risa y tu cuerpo exitado
Tús labios buscaban el calor de mis labios
y el beso fue eterno, suave ,real sensual
mí mundo se volvió tu dulce rocío
y en él me perdí sin querer regresar.
Desperté en silencio, queriendo abrazarte
con el alma inquieta por volverte a verte
y supe que el sueño quiso regalarme
para recordarme, que quiero hacerte mía
y en alguna noche hacerte el amor.