Te quiero
como las hojas que caen en otoño,
rebelde como la tormenta.
Te quiero
como corriente de río,
como canto de ruiseñor.
Te quiero
como la vereda que lleva a casa,
como a una noche de abril.
Te quiero
luna llena iluminando mi estancia,
fugaz pensamiento de paz.
Te quiero
con toda la geografía de tu cuerpo,
plena e infinita.
Te quiero,
mujer,
te quiero.