Por las noches mi cama aclama tu alma, lo que despierta mi sed, comienza con una insaciable necesidad tántrica de tus besos..
Luego sigue tu cuerpo, que quema sin tener llamas, con un solo toque se enciende el bosque entero, hasta consumirse en cenizas..
Y para acabar con tu lluvia, me convierto en un frailejón que absorbe todas las gotas, todo eso que brota desde lo más profundo de ti..