Se nos fue el tiempo entre los dedos,
como arena tibia de verano,
pero quedaron en mi pecho
los domingos agarrados de la mano.
Lindos recuerdos de nuestro amor
no duelen si los miro sin rencor:
tu risa en el puesto de la esquina,
compartiendo un plato cuando no había,
las horas que nunca coincidían,
tú decías la una, yo las nueve y media,
y aún así el hambre se iba
porque sobraba la alegría.
Fuimos cuaderno nuevo sin estrenar,
con hojas blancas para soñar.
Te di mis frutos, te di mis ramas,
como el árbol que todo lo daba.
No fuiste sombra para quedarte,
pero fuiste sol para enseñarme.
Hoy te recuerdo y no reclamo,
no hay espinas si ya sanamos.
Guardé lo bueno en mi bolsillo:
tu gesto tierno, tu voz, tu brillo.
Lo malo el viento se lo llevó,
como línea quebrada que se borró.
Lindos recuerdos de nuestro amor
son eso: recuerdos. Sin dolor.
Yo sigo mi trazo, firme y recto,
tú sigue el tuyo, sin defecto.
El tiempo y la vida ,
me enseñó que todo pasa, y está bien.
No volvemos, pero agradezco
que en mi historia tú fuiste un verso.
Página pasada, libro cerrado,
pero qué lindo haberlo contado.
Autor :
Estanislao corzo guerrero
(EL GAVILÁN).