La tarde hermosa
Carecía de amarillos,
Solo en tu oreja una rosa,
De pétalos sencillos.
En la tarde hermosa,
Sin riachuelos ni orillas,
Solo en tu oreja una rosa,
Hello Kitty en la mejilla.
Porque la tarde hermosa
Aún sabía de sus encantos,
Sin aleteos de mariposas,
Sin las aves y sus cantos.