Iván González Martínez

La tarde hermosa

La tarde hermosa 

Carecía de amarillos, 

Solo en tu oreja una rosa, 

De pétalos sencillos. 

 

En la tarde hermosa, 

Sin riachuelos ni orillas,

Solo en tu oreja una rosa, 

Hello Kitty en la mejilla. 

 

Porque la tarde hermosa

Aún sabía de sus encantos, 

Sin aleteos de mariposas, 

Sin las aves y sus cantos.