Eduardo Villacal (seudónimo)

Dejar de escribirte

Debería dejar de escribirte,
lo sé, pero aún te pienso.

No te olvido.
No puedo.

Pero también entendí,
que tampoco
puedo conmigo.

No supimos volver.
No supe partir.
Quizás era lo mismo.

Eso es todo.
Nos hicimos a un lado.

Y sin embargo,
te escribo.