Debería dejar de escribirte,
lo sé, pero aún te pienso.
No te olvido.
No puedo.
Pero también entendí,
que tampoco
puedo conmigo.
No supimos volver .
No supe partir.
Quizás era lo mismo.
Eso es todo.
Nos hicimos a un lado
y te escribo
este último verso
cómo un último latido.