Carolina Ugas Pazos

La vida se estremece

La vida se estremece 

a cada surco de una luna colonizante,

en el crepúsculo,

junto al graznido de las olas

la labor se va volviendo traslúcida

y también, por momentos,

inerme hasta el estado comatoso.

 

Dicen los que viven sin cordura

que la guerra pronto volverá

a someternos dignidad,

huesos, sangre y polvo

porque provenimos de las estrellas

y a ellas retornamos al morir.

 

Esta inmensa crispación

me hace desear conversar con el Oráculo

y hacerle preguntas de Esfinge a Esfinge:

-¿Quién soy yo?

-¿Qué vine a hacer aquí?

-¿Por qué siento a veces

que no pertenezco a este mundo?

 

Las respuestas tal vez 

no son las que espero

pero si las que la otra Esfinge

necesita de mi.

 

Hay tanto lodo y fango

que al hundirme en las marismas

me vuelvo nocturnidad y celosía.

 

OLLIN

14/04/2026