aviemas

11 de abril

Hoy volví a pensar en ti.

No porque quiera,

sino porque hay fechas que no se pueden

esquivar.

Un día como hoy, hace un año,

nos vimos por primera vez.

Tú decías que era una fecha importante,

que siempre la recordarías.

 

Un 11 de abril,

en una tarde que parecía bonita…

y que yo convertí en eterna.

 

Como los 11:11

en los que pedía deseos,

ilusamente,

para que tú me amaras.

 

Pero el amor no se ruega.

 

Y aunque tus palabras decían mucho,

fueron tus acciones las que dijeron la verdad:

nunca hubo amor.

 

Hoy me pregunto, aunque ya no importe,

si aún la recuerdas.

Pero la verdad…

es que eso ya no cambia nada.

 

Borré fotos, borré videos,

pero los recuerdos encuentran otras formas de volver.

Un video, una fecha, un algoritmo…

y de pronto, todo otra vez.

 

Una compilación de momentos

que hice para presumir lo que sentía,

sin darme cuenta

de que también estaba guardando

lo triste que fui.

 

Ingenua,

pensé que era el inicio de muchos recuerdos,

y terminó siendo solo uno…

que ahora veo con claridad.

 

Ya no tengo los ojos vendados.

 

No te culpo por no escogerme,

porque fui yo quien decidió quedarse

cuando ya no había nada que sostener.

 

Quise entenderte antes de entenderme,

y me perdí en el intento.

 

Pero hoy…

me encuentro.

 

Y ya no acepto migajas.

Me digo “lo siento”

y me perdono

por cada vez que me conformé con menos

de lo que merecía.

 

No te niego que no siempre te deseo lo mejor.

Y no me culpo por eso.

Hay dolores que no se vuelven dulces de un día para otro.

 

Quizás siempre supe quién eras.

Quizás solo quise convencerme

de que serías diferente.

 

Pero no lo eres.

Y nunca lo fuiste.

 

De corazón,

ojalá no te vuelva a ver nunca más en mi vida.

Que tu camino sea siempre

tan lejos como siempre

y tan cerca como nunca.

 

Porque esto…

ya no se trata de ti.

 

Se trata de mí.

 

De cómo seguí,

de cómo me levanté,

de cómo aprendí a elegirme

después de haberme dejado de lado.

 

Y aunque esta fecha insista en recordarte,

yo elijo recordarme a mí…

 

saliendo del abismo

que confundí con amor.

 

Avi-