alicia perez hernandez

Versos Patógenos… para Álvaro S.

Siempre has sido tú… Versos patógenos para Álvaro S.

Siempre has sido tú y siempre tú, eres mi veneno, eres la bacteria que inunda mi alma

Y me quema la sangre con deseos de ti, invades mis órganos vitales hambrientos de ti.

Me consumes con rabia, me acechas, me desnudas me miras de frente y me tienes toda.

y sustancias prohibidas me contaminan, pero me uno a tus deseos que son los míos.

Desnudamos las pasiones  porque me trasmites tus emociones encontradas y me atas a ti.

Me trasmites tu tristeza y tu rabia y me hago tuya, me tocas solo para hacerme sangrar desde

El alma, y la carne abierta te nombra mi dueño, olvidemos el pasado y seamos el para siempre.

Y desnudemos los versos y hagamos una poesía de carne, bailemos hasta cansarnos

y perdamos el juicio, y anestesiamos la soledad para que nos duela menos la distancia.

Hasta volver a encontrarnos para mostrar la desnudez por el placer de tenernos.

Pongámosle Anestesia a la distancia que nos separa, ahora bajo un cielo eterno estamos.

somos un desperdicio que anestesiamos los cuerpos para no sentir el castigo de la distancia.

Que nos hemos impuesto por amarnos bajo un cielo de piedra, que nos impidió 

ver la luna, que nos separa, de lo que llamamos destino pero es algo mucho más fuerte

Porque es el buen amor el que ha tenido el gusto de escupirnos todo el amor que sentimos.

Estamos juntos, fue el cielo, la vida o Dios con su bien estructurado plan de

Mantenernos unidos, los celos, rabia, reclamos, pele, pero siempre juntos, bien

Sabemos que no es fácil vivir tantos años juntos sin peleas, reclamos,

Guerras, paz, este amor ha pasado por mucho, no lo entenderían sino lo

Han vivido, somos mucho más, por ahora somos suicidas y beberemos

Propofol seguros de que no quedara nada a donde volver a sentirnos

En la carne, alma y espíritu. Lloraremos la muerte que nos está consumiendo

Por el amor que hemos sembrado de malos hábitos, y queremos aprender

a darle importancia a la sepsis que nos llevó a infectar este amor con celos,

peleas, guerras, cuando desde principio. Eres eterno en mis ojos, Yo la flor que

amaste primero, dejemos atrás los remordimientos y amemonos libres 

dejemos la imperfección atrás, y con sobriedad amarnos para toda la vida.

Hubo estocadas que ahora ya han sanado, la mirada nociva, fue el principio por amor

No hubo falta de palabras, solo escuché el estruendo de tu cuerpo a un lado mío,

Y tu sombra se extendió por toda mi piel, era un anestésico que sano las todas las heridas. 

Hemos inventado palabras de amor para eliminar las bacterias que nos provocamos.

Alicia Pérez Hernández… México

No es la pluma la que escribe, es el alma

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Versos Patógenos

​Mis versos te observan, te desnudan, te delatan;

y mientras más te sumerges,

más te quiebran.

​Mis versos se miran de frente,

son para padecer el dolor y el hastío;

aquí no existe el acompañamiento.

​Son versos patógenos,

cargan memoria, historia y herida.

Llenos de emociones encontradas:

tristeza, rabia y este poco de soledad.

​Mis versos no los lees: te muestran, te tocan,

y si te descuidas... ¿te pueden hacer sangrar?

​Son versos profundos y siniestros,

es justo lo que siento:

palabras rebuscadas, a veces inventadas,

para expresar este aturdimiento en el pecho.

​Son versos, son remordimientos,

son estocadas.

Son, sobre todo, mi escape a esta sobriedad.

Autor: Álvaro Sampayo