FRANCISCO CARRILLO

Veneno.

Calma mi lengua el basto brebaje

hecho con ron y miel derramada

suave licor, que duerme y me calma

de estos picores que son tan mortales

calma mi furia, mis ansias y ganas

el tibio elixir que emana tu boca,

y dejan de ser calenturas y plagas

tomando el veneno a todas las horas.

 

No tengo males ni siento dolor

de ver que mi cuerpo y el tuyo se rozan.

 

Soy penitente de amor, y lo digo

de un malestar que no tiene cura

y siento morir, pidiendo vacuna

que dan tus caricias estando perdido,

prefiero fingir o estar maldecido

a libre sentirme negando mi culpa,

y bebo el veneno que dan tus abrazos

negando que estoy, de amor consumido.

 

No tengo mas males que el puro rechazo

ni hay mas razón, de amor conocido.

 

Recibo la muerte del alma y el cuerpo

y cedo perdón que no he conseguido

bebiendo el veneno que me has ofrecido

muriendo de amor, en pacto severo

así decidí que acaba este juego

y así voceé que siempre he querido

tomar sin cesión el dulce veneno

que da tu querer, sabiendo que muero.

 

No quiero vivir o ser rescatado

prefiero morir, si no estoy contigo.