Perteneces, pertenezco,
me, te, nos, vos.
No hay título de por medio
que lo certifique, no
soy de nadie, eres, es, libre,
autónomo, limitada
por tus cuatro paredes,
por tus quince mil defectos,
mis, sus, búmeran
que solo lanzas tú, yo,
él, ello, y que si vuelve a ti,
mi, si, debo aprender
a esquivar o, aprovechando
la velocidad que trae lanzar
otra vez y así sucesivamente.
Perteneces, pertenezco,
pertenecen al acaso, al viento,
al aire, al argón al nitrógeno,
al oxígeno contenidos dentro,
en su misma esencia química,
su misma leche primigenia,
y no tienes, tengo, tienen precio,
no hay tenderete, mercado,
donde se venda ese género.
No eres mía aunque te ame,
no soy tuyo, aunque me diera
a ti, esclavo acorazonado,
servidor, mesero, asistente,
sereno, perro guardián
de tu claustro materno, templo,
casa, silencio tuyo, mío, nuestro.