Mi pensamiento vuela
hacia mi tierra natal,
cual pájaro sin jaula
nacido para volar.
Tierra de hondos valles,
de ríos que oí cantar,
tierra donde el dulce aire
me enseñó a respirar.
Lejos quedó mi tierra,
sus valles y sus ríos,
y aquel aire perfumado
que se respira en libertad.
Oh, mi tierra perdida,
qué cadena me retiene
si en tus sueños, todavía
mi corazón se sostiene.
Que suenen salterios y cítaras,
que canten los trovadores;
que los cánticos de mi tierra
alegren los corazones.