La misma historia, esta noche, la misma de ayer.
Frases que se repiten,
la historia contada desde distintos demonios,
¿Acaso qué es el amor? ¿Cómo se debe amar?
El largo cuestionamiento de darle una oportunidad a ese sentimiento cuando llega o cerrar la puerta cada vez que quiere pasar.
Malo un Si, malo un No,
Lo curioso del amor es como se puede convertir en odio tan solo en un segundo, por la cordura y el buscar la aceptación del otro o no buscar nada más.
Leí nuevamente en esta historia:
Usted fue la que perdió.
No supo cuidar.
Contaminada.
Jamás va encontrar a nadie que la ame.
Mentirosa.
Conformista.
Patética.
El demonio más cruel, nace del ángel más noble.
No valoró.
Ojalá la vida y el karma le cobre factura.
Usted fue lo peor que pasó en mi vida.
No es digna de mi.
Usted nunca me amó.
Por eso está como está.
Y mi pregunta es:
Y el tiempo dedicado, los momentos compartidos, los besos y caricias, las palabras dedicadas. ¿Dónde están? ¿Dónde queda el juramento? ¿Dónde queda el respeto? ¿Dónde queda la compresión? ¿Dónde queda el amor?
Será que con amenazas, palabras frías y duras, con juzgamientos, traicionando la confianza de todo lo que uno compartió cree que uno va regresar, si ya las cartas estan puestas sobre la mesa, la máscara se cayó, el embrujo dejó de tener efecto.
Es el éxtasis del amor como la droga que mantiene algo especial, después de una crisis, de problemas es que se ve el amor en su esplendor y quien pela el cobre, solamente se ven frases una y otra vez de manipulación, de chantaje y es aquí donde uno entiende que no todo lo que brilla es oro y no todo lo que se demuestra es real.