¿Por qué el desvelo de hacerse
la fama de ser superior
a otro en la relativa
carrera del maratón?
Al final es que el mejor
se sabe a sí plenamente,
no precisa de contienda
ni de acicate terrestre.
Porque alineado con todo,
se acerca a estrellas y lunas,
se comunica absoluto
sin violentar su quimera.