Eduardo Rolon

La Unión Calculadas

La Unión Calculada 
 

 

Te ves entre las juntas de los perfiles doblados,
midés el espacio entre dos placas de acero
hasta encontrar el margen justo donde cabe
su boca contra la tuya –
no es empalme ni soldadura,
es un ajuste de dos superficies pulidas
que se reconocen al rozarse.
 

 

Allí, entre los tacos de anclaje y los hierros templados,
él la toma por los hombros –
su abrazo se engancha entre las barras
como si fueran escaleras hacia el pecho.


No es sujeción ni empuje –
es el punto donde la carga se equilibra,
donde el hierro se dobla para abrazarla
sin dejar marca alguna.
 
 


 
Autor: Eduardo Rolón