Unsimpleser

Por siempre y hasta nunca:

Lo blanco y oscuro se mezclo
El deseo de un fortuito amor,
Érase una vez un caballero
Que pereció por su perdón.

Este era hidalgo de castilla,
Será un grato y vil honor,
Condecorado con desdicha
Corona de un grato clamor.

Postrado bajo las tinieblas
Con llanto su ser enmudeció,
Hasta que la muerte abrazará
Su quejido y desvelo no paro.

Hasta nunca se despidió
Por siempre su agonía le beso,
Mas oscuro que el perso
Fue esta, su sensata perdición.

Pues saludaba a la cigüeña
Que trajo su propia maldición,
Y se aquejaba de la criatura
Un ser al cual nunca amo.

Lo deseo con gran fervor
Al creador en congoja rezo,
Mas tras el velo bisiesto
La luna dio sombra, se perdió.

En añoranza este buscaba
Un sentir el cual nunca regreso,
En queja este anhelaba
Algo, sueño que nunca existió.

Y, tras sin sentidos millares
Su vista por fin a la vida abrió,
Pues a fin de cuentas miles
Dio todo por un ser que murió.

Postrado en sus brazos
Su llanto enrojecido escurrió,
No era procedente de ojos
Sino de una herida que causo.

Vio en desdicha el filo de su amor
Una corazonada cual cuchillo,
Que a su esperanza arrebato
Toda felicidad que se marchito.

Y con esto termino la historia
Un verso, será rima de mi clamor,
Hacía mi destino, triste vida
La cual nunca alegría me dio.