Fácil Deslumbramiento
Así llegué hasta el manantial de agua de la purificación.
Todos le llaman así, donde la gente junta sus aguas:
unos llevan su espiritualidad, otros su fe –
nada más que eso, la misma fuerza que mueve el agua.
Siguiendo el sendero hasta la gruta,
Todos los días voy a la hora pactada,
cansado llegué a verlo –
antes tenía tanto caudal como la vida misma, como la mía.
Hoy solo un hilo pequeño baja en su caída,
y me doy cuenta de su sed,
aunque tantas aguas han pasado por aquí.
Quizás los ángeles ya no lloran más,
no lloro más por tu olvido.
El tiempo pasa, ya casi es hora de partir.
Mi misión está cumplida,
y descanso el tiempo que me queda
debajo de ese árbol no elegido.
Dicen que te fuiste por lo fácil,
que seguiste lo que brillaba como oro –
pero era solo cobre y fantasía.
Nada te pido, nada te debo –
cada uno lleva su carga,
quizás aún quede tiempo para otro camino.
Autor: Antonio Pais
La Paz (Córdoba) Argentina.
Dpto. San Javier.