El miedo tiene caricias…
Las noches saben a nostalgias…
Hay fríos que se instalan como luchas silenciosas…
La noche se vuelve humo, y el licor mira atrás…
El recuerdo vive sin piedad, como lagrimas de sal…
Las sombras del pasado, mueren sin razón…
El corazón nunca olvida, las miradas…
Entre latidos y suspiros, hay un amanecer mio…
Los silencios sirven para desahogar el destino…
El mundo pesa, sin saber nada de vos…
Hay dolores que gritan, en mis sombras…
Solo camino con batallas, que no se dejan ver…
Moro en las noches, el murmullo solo me dejó mentiras…
Cuando empece a vivir, la luna me gritaba por detrás…
La culpa es el reproche de entender perder…
Solo supe marcharme, para terminar de morir…