Que a la soledad se le oye,
Descalza, desinhibida y sonàmbula
Saltando a la cuerda en un reloj de arena. fallido.
Que corretea exhausta en un estante de raídos y olvidados juguetes, vestidos de puntos ciegos.
La soledad es huérfana, distraída y ausente en las estaciones de un pájaro sin alas.
Que la soledad es triste, mueca e indefinida
Como un silencio que nada dice a estas horas cuando el eco retorna sin cuerpo a las palabras.
Que la soledad es un bicho raro que trastoca el pálpito de la crisàlida y se inhibe de romperse en un espejo para no verse el alma.
Ferrán Sorel
Abril 13, 2026