Carlos Baldelomar

+ PARA SER POETA +

Es que para llamarme poeta
debo aceptar primero
que dueles sin rencores.

Luego es mi deber buscarte.
Asecharte, cazarte
y otras tantas veces
ofrecerme yo cómo tu presa.

Algunas veces no te siento
en ningún lado y confieso:
que entonces sonrío.

pero otras veces me enfermas
y me desvelas la noche.


Al final creo,
que eres solo algo
que todos leen
pero algún día olvidarán.
(como olvidarán también mi nombre).

Serás entonces un placebo del alma,
flores de un muerto para otro muerto,
el regalo de un pedazo de tierra
para descomponer por debajo
lo que nos resta del cuerpo.

(para que así, nadie más lo note).