Rafael Blanco López

La costumbre de volver

Y entonces, sin épica, sin anuncio, la vida vuelve a ocurrir. Una mano que encuentra otra, un pensamiento que se ablanda, una esperanza pequeña que no sabe que lo es, pero arde.

 

Un hilo casi invisible, una forma de quedarse aunque todo sugiera lo contrario, aunque la noche haga inventario de las ausencias.

 

Y así, siempre habrá una luz torpe que no encuentra cómo colarse por la ventana, pero que sabe que si entra, su mejor intento será el de quedarse para siempre.

 

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Rafael Blanco López 

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