Cruel destino que subyace a sueños,
forzando pasos en moldes sellados,
por mil y un amores clausurados,
avanzando a tientas por desdeños.
Estremecerse ante cruel ausencia,
sujetando en mandíbulas la ira,
desde negras entrañas se respira,
implacable calor en resistencia.
Sol y luna en su vacío buscando,
en desvarío, razón y sentimiento,
instintos bajo piel, reclamando.
Cuando el ser alcanza entendimiento,
renace en sí mismo y sigue amando.
Amada Soledad, serás cimiento.
13/04/26
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