LOURDES TARRATS

GUERRERAS

 

Desde el principio,

antes de cualquier nombre,

ellas ya estaban ahí:

presentes, firmes, necesarias.

 

Encendieron fuego,

criaron vidas,

curaron lo que otros no quisieron ver.

Entendieron el silencio

sin esperar explicaciones.

 

Cumplieron lo que el mundo exigió,

pero nunca se limitaron a eso.

Trabajaron con cansancio,

levantaron lo que había que levantar,

y aun así guardaron un lugar

para la ternura que no se frena.

 

Son guerreras

porque insisten,

porque vuelven a empezar,

porque siguen creando luz

aunque nadie las mire.

 

Son las que no aparecen en los libros,

las que sostienen la historia desde abajo,

las que cargan el peso

y también la esperanza.

 

A ellas,

a todas,

les pertenece este reconocimiento:

la victoria silenciosa

de existir

y seguir avanzando.