Es susurro
que aguija,
el mutismo
con disfraz de prudencia.
A la sorda,
se acerca
sin verbo,
a mi réplica.
Con la mirada
se callan respuestas,
se impone.
En silencio
me regala el descaro
como pañuelo
que se afloja
en el cuello.
Desdén sin obtener respuesta.
El labio me mostró
regalada afonía.