No me pagues con odio, págame con sal.
Pues la vida todavía me sonríe...
Tantos, tontos, desesperados por sus canciones...
¿Prefieres una canción desesperada?
No lo veo posible porque si siembras odios cosecharás el odio en tus episodios,
pero es tan corto el amor y tan largo el olvido...
qué más procuro...
Me enredo en amores, sin ganas ni fuerzas por ver si te olvido
Y llega la noche y de nuevo comprendo que te necesito
Te necesito Amor, a ti solo a ti, como el pan de vida...
Vida que llena de alegría y vacíos,
vida que envenena, a más de un ser querido,
lo cálido lo transforma en frío...
Lo agrio lo vuelve azúcar, como un torron,
la bonita miel,
la bondad del tiempo que me permite pausar
sin contar que estos dos o más minutos
son más de diez años vividos en agua de limoneros,Tierra de olvidos y semillas de olivos ....