SURCOS DEL ALMA
Cada herida,
cada dolor y duelo
nos van moldeando y enseñando;
forman parte de lo que hoy somos
y de la persona
en la que nos iremos convirtiendo
con el tiempo.
No siempre elegimos el color
ni la intensidad del trazo.
A veces el lienzo sangra
y otras veces la mano tiembla.
Pero con el tiempo
aprendemos a integrarlas
en la composición completa.
— LMML