Que a de ser de mi alma
Que suspira en gélidas aguas,
Que camino me lleva en congoja
Para contaminar mi locura
Que sentencia dirá el creador
A este enfermo pecador,
Eme aquí que el cielo se tiñó
De un deseo, un perfecto amor.
Que al dolor supero
Y que al cielo conquistó,
Solo diré en mi llanto
Que este fue mi clamor.
Sollozo oscuro, coro profanado
Lagrimas al vacío, al condenado,
Donde gime el desfallecido
Y la cigüeña trajo olvido.
Allí estaré, esperando un abrazo
Herida de mi ser muerto y ahorcado,
Donde estaba mi sentir ya quebrado,
Que eh de vivir, solo mi pasado.
Ahora dime, ¿Qué harás tu, afanado?
Yo hasta aquí llego, por ti, amor
¿Seguirás este escarpado tramo?,
Que el alba se deshaga, por ti, señor.