Oh, querido Babe,
en las antorchas de la alta cancha,
en la duela dispersa de los astros,
en la alforja del tiempo.
Estamos para desmentir,
desmentir a los mitos insulsos,
apabullar a los orondos tontos
de las callejas dispersas.
Estamos para rebatir,
rebatir al mismo aire,
contradecie los cánones
y transgredir cada partícula
de este polvo rebelde.
Y lo sabemos.