Todavía estoy saboreando tu Amor,
ese, cuando fuimos uno y no dos;
ese, que abrazo nuestras almas
en extasiante comunión.
Ese, que el silencio arrulló
madurando corazones.
Ese, que no es tuyo ni mío,
y sin embargo…nos pertenece.
Ese, que es el fulcro
de nuestro destino;
ese, que reverberará
en todos nuestros caminos.
Angel Miguel