Carta de amor
Te escribo desde ese rincón
donde habitan los momentos bellos,
esos que un pintor guardaría en silencio
para eternizarlos en sus obras.
Porque lo nuestro
no es un amor cualquiera,
es viaje,
es salto al vacío,
como ese astronauta que deja la Tierra
para perderse en nuevos planetas,
con el corazón latiendo en lo desconocido.
Es también la mirada paciente
de aquel astrónomo enamorado del cielo,
que descubre en cada estrella
una razón más para quedarse,
para creer,
para arder en luz lejana.
Y en mí,
soy ese poeta que te escribe,
el que cultiva en cada línea
un suspiro contenido,
un grito suave,
de esos que no rompen el silencio,
pero lo transforman todo.
Porque amarte
es detener el tiempo en tu mirada cálida,
perderme sin miedo en tu sonrisa coqueta,
y entender, sin palabras,
que hay universos enteros
viviendo en lo simple de tu presencia.
Si esta carta te encuentra,
léela despacio…
como quien contempla una obra,
como quien mira el cielo,
como quien ama sin prisa.