Γ“rdero

𝘌𝘴𝘡Ñ𝘴 𝘺 𝘯𝘰 𝘦𝘴𝘡Ñ𝘴

¿Por qué este puñal tan punzante en el pecho?

Te siento tan presente que quema

y a la vez como una sombra que me distrae

y me roba la consciencia.

 

¿Para qué me escribes

si no me elegiste?

¿Para qué buscarme

si no me escogiste?

 

Te convertiste en solo excusas

que carcomieron mi cabeza,

me robaron el aliento de amarte con mi vida,

y quererte con paciencia.

 

No estás cuando te llamo,

pero apareces cuando mi boca se obliga

a decir que ya no te amo,

que ya no te extraño.

 

¿Por qué en invierno y no en otoño?

Te fuiste tan lejos, huyendo de todo,

algo tan de ti.

¿Por qué te escondes?

 

Y si no me quieres, desaparece;

no te preocupes por cómo me encuentro,

que no te importe cómo duermo.

 

Y si de casualidad quieres verme,

ven directo a mí.

Conoces el sitio, conoces el camino...

¿Por qué tardas tanto, cariño mío?

 

De nada sirve pensarte tanto

y aun así más te pienso.

Ya no te busco ni en mis sueños,

y tú apareces tan real en mi mente

apenas despierto.