Me siento devastado, a veces traicionado, casi te pierdo por culpa de mi ansiedad de pensar en que no me piensas, de imaginar lo que nunca harías, de preguntarme si me amas y responderme con solo ver de todo lo haces, de con quien te ríes más, de con quien prefieres saludar primero.
No quiero decir que te gusta alguien más, quiero decir que no existo para ti, todas esas miradas y esas risas fueron hacía la pared que tenía detrás y no a mí, veo como lentamente tu mirada se dirige a otros ojos que no son los míos e incluso cuando ni los míos viste una sola vez.