Navegante sin destino:
¿Qué te empujó a zarpar?
¿De dónde vino el impulso?
¿A dónde quieres llegar?
No gobiernas la derrota;
el timón lo mueve el azar.
Será el capricho de Eolo
quien tu rumbo marcará.
¿Qué orilla te reclama?
¿Qué puerto te llamará?
¿Surcarás mares ignotos?
Cuando arribes, lo sabrás.
No hay puerto sin camino,
ni estrella sin buscar;
encuentra su norte solo
quien se atreve a navegar.
No por eso as de renunciar,
no te quedes sin zarpar.
La vida es travesía
Que se aprende a abrazar.