Melissa 94

El adiós.

En un abrazo sentí su aroma,

Volví a ser la niña de sus ojos por unos minutos, viajé al pasado mientras forzaba el sueño, quería dormirme en su lado izquierdo.

En la mañana había sentido una caricia, y la duda se quedó pegada como cuando un remordimiento te habita.

Nadie borra tantos años así... Nadie quita los buenos momentos que un día nos hicieron sonreír.

Y le temo profundamente al instante donde ya no le vea constantemente, le temo al día en que las maletas crucen la puerta de la vida que un día con él compartí.

Del amor prohibido que un día nos unió, de las vivencias malas y buenas siempre quedan huellas en el interior.

Pero al mirar la casa solo veo recuerdos, recuerdos con nosotros, recuerdos de los dos,

Temo que por mucho tiempo quise irme, pero también.... Le temo al adiós.