No Madre, tu, no te has ido
A pesar de que ya tu voz
se ha perdido
Mis palabras te buscan para decirte
lo que no se dijo,
Así como te ame
por ser mi madre
¡espero me perdones tú!
por ser tu hijo.
Yo viviré, aunque lo que callo
Es el verso más largo de un
poema triste
¡y sé que me quisiste!
Ya que siempre fuimos dos rosas
-dos rosas- con un mismo tallo.