Cuando la vida se quiebra
como cristal en la mano,
brota un pulso más humano
desde la herida que siembra;
aunque la sombra te nombra
y el dolor deje su ciencia,
se levanta la conciencia
como raíz en la tierra,
y en medio de toda guerra
florece la resiliencia.
JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026