rafaahijones

El alma entre tus manos

Soñaba que yo te amaba
como se ama de verdad,
con el alma entre tus manos
y el miedo de despertar.

Tu voz ardía en la noche
como eco sobre el mar,
y en su temblor me perdía
sin querer ya regresar.

Pero el alba, cruel y fría,
vino todo a deshojar,
y en ceniza se hizo el sueño
que no pudo respirar.

Qué herida abrir bien los ojos
y no volverte a encontrar,
quedarme solo en la nada
donde ya no estás.

Aun así, cada noche,
te vuelvo siempre a buscar,
pues en mis sueños te tengo
y no te quiero soltar.