Sierdi

HADES

Un estrecho y umbrío callejón

tan secreto como el silencio

dónde los vanos ataúdes

liban los pálidos risueños.

 

ya no hay cuentos de brujas

ni brujas de cuentos.

 

Solo se desvanecen

los durísimos huesos.

 

Un millar de palos ardientes sellan los quebradizos labios de las sombras.

Mientras un alma buena espera proclamar 

Su victoria.