Naces en el silencio de la aurora,
como un rastro de luz sobre la espuma;
mi pluma te presiente y te devora,
deshaciendo en tu nombre toda bruma.
Eres la pausa, el ritmo y la cadencia,
la metáfora viva que camina;
no hay tinta que describa tu presencia,
ni estrofa que tu luz no ilumine fina.
Si el tiempo borra letras y papeles,
y el mundo olvida el canto del poeta,
tú seguirás escrita en mis laureles,
como una llama pura y siempre inquieta.
No necesito pluma ni tintero
para decirte lo que el alma siente,
porque en cada \"te amo\" verdadero,
mi eterna poesía eres tú, sencillamente.
©2026 Oney ✒️