Raul Gonzaga

Amores que no se olvidan

Eres, del viento, suspiro;
eres, del agua, la espuma;
en la mañana eres bruma,
y en mi corazón respiro;

eres eterno delirio
por tu elegante hermosura,
esa alba alma, noble y pura
hoy, un callado martirio;

eres, de amor, una rosa;
eres la paz, la armonía,
inolvidable mujer;

eres el más dulce aroma,
razón de toda mi vida,
la vibración de mi piel...