El amor es una fuerza silenciosa,
una sombra que se desliza
bajo la puerta en la noche.
Llega sin pedir permiso,
como un ladrón,
abriendo caminos
despertando los latidos dormidos,
Florece en la piel,
como un jardín secreto,
Es un lugar donde la valentía
y la ternura se entrelazan,
que nos empujan hacia el otro,
desnudando los miedos
y mostrando la fragilidad
de lo que somos.
En esas miradas,
donde la luna se esconde,
obligamos al alma a revelarse,
donde todo parece imposible,
donde la razón se disuelve.
No sabes si intentar quedarte
o salir corriendo,
el corazón titilando
como una estrella fugaz
que se atreve a brillar en la oscuridad.
Pero en el parpadeo de un latido
la verdad surge,
en el silencio,
en esa conexión que trasciende
tiempo y espacio.
Y entonces,
es la hora de mostrar
nuestra versión más honesta y profunda,
tejiendo sueños en el aire,
tapando heridas con esperanza,
transformando el temor en abrazo.
Así, el amor,
con su fuerza silenciosa,
nos arrastra,
nos renueva,
y nos revela
la belleza de ser vulnerables.
SienaR ©