No sé si existe un Dios al que debemos
la creación de todo el universo.
No sé porqué hay un bien y un mal perverso
que son los que nos juzgan lo que hacemos.
Pasamos por la vida inadvertidos.
Conscientes cuán efímero es el paso.
Cuando al final se acerca nuestro ocaso,
las dudas nos mantienen confundidos.
No sé si encomendarme a lo divino
para afrontar el trance de la muerte.
Quizá ya esté marcado mi destino.
Por ello me resignaré a mi suerte.
Si existe el más allá, no me imagino
porqué no hemos podido conocerte.
Classman