Ferran Sorel

Suspiros

Hay suspiros que elevan el alma,

Otros que nos arranca la vida;

Ambos son tan adictivos como el néctar

de  furtivos besos que nunca llegan.

Me cuido de ilusionarme solo

y de no echarme la cuerda al cuello

para luego no verme rodar

a un precipicio sin juicio. sin salida

Ya suspiro cauto, pero, hay! siluetas

que atrapan locos y dueños de manicomios.

Hay suspiros que inhiben y duelen

la memoria de lo no vivido.

Hay suspiros ineludibles, ardientes,

Imperturbables bajo la luna

y hay deseos que despiertan

Húmedos al abrirse el alba

y que mueren vírgenes

en el crespúsculo de un atardecer

     Al otro lado de la cama.

Ay, Suspiros que matan y sentencian;

Véanme aquí, aislado y rezando;

Esperando clemencia en mí condena.

 

             Ferrán Sorel

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