Faraones que desmantelan sus propias tumbas bajo la pisada de esclavos
Se hermanan en los mares mas salados y se aparean sobre mantos que escaparon del fuego de los templos mas nombrados
La hierba en la piedra nunca renuncia
La ajena alcancía se hace pedazos ante tus ojos sin dueño
Un lobo recorre los acueductos olvidados