Crisbel Ferrer

La forma del fuego

Siento el crepitar de una emoción vieja y melancólica,

vacía y sin dirección,

como cenizas de un amor que ardió en el pasado,

pero ya no hoy;

hoy es solo algo dentro de mí que se rompió.

 

Mas a las ruinas no me tiro,

pues me dieron una paz que antes admiraba en otros.

 

Pasé de ser fugitiva,

apagando una pasión que en realidad nunca ardió,

a ser un alma libre que vaga por ahí,

entregando el corazón.