Jorge RGF

Infancia

Recordando cómo era eso,
me llega la sensacion de que, si más lo pienso,
más recuerdos invento.

Donde dormía en cualquier lugar
y aparecía en mi cama,
donde reía, jugaba con cosas inanimadas.

Donde vivía buscando un tal “10”
y, una vez encontrado,
podía hacer a un lado el estrés.

Los viernes, fiestas;
los sábados, más felices;
los domingos, con abuelo.

Los lunes no eran tan tristes,
porque cuando tenía suerte,
era día de deporte.

Cuando veía a una niña con asco,
no porque oliera mal,
sino porque, como niño, tenía mejores cosas
en las cuales pensar.

Donde los dientes eran remunerados
y el tiempo era en vano.
Extrañar era algo que nunca rondaba la mente,
y comer solo era algo de mi agrado.

Donde las victorias eran entrañables
y perder dolía, no tanto como ahora.

Donde la música era un disco,
el entretenimiento, la tele,
y el postre era casero.

Mamá era más joven,
papá era más fuerte,
y nunca los había visto llorar.

Le temia a las inyecciones , asi como a comer frijoles
buscaba aprenderme todas las canciones,
tenia en mente muchas profesiones,
Hoy no logro recordar todos los nombres, lugares o cosas,
incluso creo que confunde mi prosa;
pero vivir se ha vuelto eso:
disfrutar detalles, abrazar el presente,
no haciendo el ayer al olvido, ni dejando de ser como un niño.