Si te dicen que partí
sin dejar huella en el viento,
que borré cada latido
y enterré nuestro momento,
no creas en labios ajenos
ni en su fría versión,
que hay amores que se quedan
respirando en el corazón.
Porque aunque el tiempo nos lleve
por caminos sin razón,
lo que fuimos sigue vivo
más allá de la razón...
y si alguna noche en silencio
suena nuestra canción,
no la apagues con olvido
ni te rindas al dolor,
que son ecos del destino
donde el alma habló sin voz,
y aún florece lo que fuimos
como luz entre los dos.