Pensaste que me habías hacer
un daño al irte de mi lado ,yo en voz
baja como me reía al verte partir.
Era muy de mañanita cuando
regresaba de mi trabajo, llegaba
tan cansado y aún asi mismo me causaba gracia tu actitud.
Pero me dió igual tu partida, no hacías nada por mantener un hogar feliz
y por todo renegabas.
Hoy vivo feliz sin ti, mejor quédate
donde estás que sea dichosa como
lo soy yo en mi soledad.